Thursday, November 25, 2010

El extraño retrato de un instante



“Por mi parte, cuando entro más íntimamente en lo que llamo mí mismo (myself), siempre tropiezo con alguna percepción particular, de calor o frío, luz o sombra, amor u odio, dolor o placer. En ningún momento puedo nunca cogerme a mí mismo sin una percepción, y nunca puedo observar nada excepto la percepción. Cuando desaparecen mis percepciones por algún tiempo, como cuando estoy profundamente, durante tal tiempo estoy insensible a mí mismo, y puede en verdad decirse que no existo” –David Hume


Estos pequeños viajes personales tan extraños ellos, súbitos, acechantes, ladrones esperando al costado del camino listos para saltar sobre mi…
Un estar sin estar, un sentirse ajeno a mi persona, como salirse del cuerpo y seguir consciente de la existencia, difícil de explicar esta sensación de no reconocerme o de reconocerme más como ser viviente que como un “yo”. Como saltar a un nuevo plano, a un nivel diferente, verme desde adentro como si estuviese afuera, si una total contradicción; no se cómo explicarlo, de pronto dejo de estar, todo se vuelve nimio, barato, efímero y hasta el mas mínimo patrón repetitivo de la alfombra se gana toda mi atención, si pienso en mi o en la sensación me pierdo totalmente. ¿Cómo explicar el “yo” desde otro “yo” paralelo y gemelo el uno del otro? Espejos, mis ojos son los espejos quizá, me reflejo mientras voy caminando y me veo existir, me reconozco existiendo (diástole) pero al mismo tiempo me se observador (sístole), por tanto: Otro. El Pathos, ¿dónde está el Pathos aquí? ¡Aquí cabron! ¡Aquí! Un Pathos que se te hace mas Ethos; si, eso es: Un Pathos que te deja completamente Ethos; un rio que te llega hasta el cuello y de pronto se te hace lodo, ¿Serán estos los ríos metafísicos de los que hablaba Horacio Oliveira? El extraño retrato de un instante que se queda congelado como Polaroid pegada en los parpados, te sabes en algún lugar pero la imagen proyectada a cada parpadeo termina desorientándote y de pronto ya te ves desde dentro pero con la perspectiva de afuera. ¿Cómo desde dentro? Pues sabiéndote “tu” en ese instante, plenamente consciente de lo que está pasando y de donde estas. ¿Cómo con la perspectiva de afuera? Esa Polaroid pegada en los parpados te refleja como espejo y en tiempo real, entonces te ves, te reconoces “tu” existiendo, y lo ves ¡Te ves! Entonces por un momento dejas de estar.

No comments: