Friday, September 17, 2010

Ruperta

Un viejo intento de cuento...


RUPERTA


Ruperta tenia mas de diez años sin salir de casa. Sus padres habian hecho de todo para sacarla pero a ella nunca le intereso el mundo aun cuando no conocia de el mas de lo que veia en las ilustraciones de los libros y por la vista desde su ventana. A su papa le molestaba mucho esta actitud, pues tenia que trabajar horas extra en la fabrica para poder pagar un maestro a domicilio. Por otra parte, su madre, desesperada por el enclaustramiento de su hija habia encontrado entre bolas de estambre y agujas algo en que pensar ademas de Ruperta. Ruperta alla encerrada. Ruperta pintando. Ruperta parada frente a la ventana. Ruperta sola. Ruperta, siempre Ruperta. Mientras Ruperta se pasaba horas y horas pintando, mirando con detenimiento los libros de texto y observando con cierto asco las ilustraciones. Ya que toda imagen se le hacia un tanto burda. Ella pintaba, pintaba el mundo que queria ver alla afuera, pintaba flores purpura y hombres con cinco dedos de vientres planos, piernas torneadas, hombres de ojos azules, cabello terso, hombres musculosos, mujeres con senos firmes y piel blanca, pintaba niños con globos perfectamente redondos y de colores brillantes, rojo, azul, amarillo, verde; pintaba montañas verdes llenas de arboles con nubes blancas de fondo.



Todas las tardes despues de la clase privada, a las 5:30, se paraba a mirar el mundo desde la ventana de su habitacion; miraba los autos pasar aventando ese humo grisaceo y a la gente con sus ropas obscuras -ella nunca entendio esto- caminar por las calles sucias y llenas de bichos. Mientras su madre se pasaba la vida en el porche tejiendo en su trance y su padre en su viejo sillon ideando la forma de sacarla de ahi. Estos ocasionales intentos habian hecho de su relacion un estira y afloja entre berrinches, huelgas, discuciones, miradas, chantajes y ofertas de vacaciones; pero a ruperta nunca la sacaban de su mundo de colores.Solo una vez estuvo tentada a salir.



Una tarde mientras saciaba su hambre vouyerista desde la ventana miro a un niño pasar frente a su casa cargando un extraño aparato de madera del que salia una especie de trompa metalica; el niño era su admirador, y habia llevado el viejo fonografo desde su casa cinco calles abajo para ella. A el siempre le atrajo la figura de Ruperta en la ventana y habia hecho de todo para llamar su atencion , pero ella nunca lo miro; incluso alguna ocacion casi lo arrolla un auto al tratar de estrar en el mejor angulo posible para que ella lo descubriera, habia caminado hacia atras sin mirar y si no es por el perro del vecino que le ladro y lo saco de su concentracion se habria quedado a media autopista; otro dia se fracturo un brazo al caer del arbol que esta frente la ventana de Ruperta. Asi pues, el habia hecho de todo para hablar con ella y pedirle que bajase a jugar, nunca lo habia conseguido. Esta vez seria diferente -se dijo-, y por poco lo logra cuando despues de pararse frente a su casa le dio cuerda y empezo a sonar el cachivache. Al principio la niña seguia ahi, mirando ala calle casi sin pestañar, entonces de pronto lo logro. Atrajo su atencion en medio de la musica.

Ruperta habria estado mirando como siempre de no ser por ese niño raro que paso frente a ella, al principio no le dio mucha importancia pues era fisicamente igual a todos los niños que habia visto: ojos saltones, vientre abultado, dientes chuecos, piernas cortas y vestidos negros. Pero cuando de la extraña caja salio ese sonido a Ruperta le dio curiosidad por el mundo exterior. De donde era eso que traia? Que era ese sonido? Por que lo trajo frente a su casa? Quizo bajar a preguntarle pero entonces la musica paro. Perdio el interes y regreso al ritual de la ventana.

El episodio del fonografo le dio animos a Jacinto y se decidio a conocer a "la niña de la ventana". La mañana siguiente regreso y con una determinacion desconosida hasta entonces en el toco la puerta. Al padre de Ruperta le extraño ver a ese niño desconosido parado frente a su puerta y mas se extraño cuando este con una serenidad tajante le pidio permiso para ver a su hija, Jacinto estaba totalmente convencido que tenia que hablar con ella y asi se lo hizo saber al padre quien lo dejo pasar sin decir palabra, lo condujo hacia la habitacion de su hija y toco. Ella se encontraba pintando, esta vez una especie de arbol con hojas verdes y pajaros de colores en sus ramas a sus pies un gato disfrutaba de la enorme sombra. A Jacinto la imagen se le hizo lo mas extraño del mundo, nunca habia visto un arbol con tantas hojas y menos verdes, pajaros de colores? imposible! Pero lo que mas le trajo la atencion fue otra pintura colocada en el extremo izquierdo de la habitacion. Era un hombre con cinco dedos! esto era realmente extraño el mismo nunca se habria imaginado tal cosa.

Fue asi como Jacinto empezo a visitar todos los dias a Ruperta. Sostenian largas conversaciones y discuciones sobre el encierro de esta, el, siempre trato de convenzerla que el mundo era grande, bello y divertido pero sobre todo que no importaba que hiciera ella era parte de ese mundo que despreciaba tanto, mas sin encambio Ruperta nunca cambio su posicion ni su argumento: El mundo le parecia horrible, los hombres, el agua, los animales y la falta de color la asficciaban, simplemente a ella , todo le causaba asco. Por eso pintaba, pintaba un mundo alterno un mundo lleno de color un mundo para ella y como ella. Paso un año de su primer encuentro y a Jacinto se le acabaron los argumentos, Ruperta era simplemente demaciado testaruda; asi que se limitaba ya a solo visitarle, mirar las nuevas pinturas y pensar, pensar como hacerla entender sin lastimarla.

Una tarde de agosto mirando una pintura que Ruperta recien habia terminado, a Jacinto se le ocurrio una idea; la pintura era de un lago con agua cristalina en la que se reflejaba el sol. Salio corriendo sin decir nada atravezo el jardin pisando unas flores marchitas cruzo la autopista sin mirar, corrio y corrio las cinco calles hasta su casa y no se detuvo hasta llegar a su recamara, por fin habia encontrado la manera de sacar a Ruperta de su encierro!. Al regresar, ella se encontraba frente a la ventana y al escuchar a su amigo entrar volvio la mirada para decirle algo, fue cuando vio un objeto plano que el traia en las manos, se paro frente a ella y lo levanto poniendolo de frente a su rostro.

Ruperta miro unos cabellos obscuros y unos ojos saltones, miro a una niña de piel escamosa y vientre abultado, miro unos ojos negros y dientes chuecos, dio un salto hacia atras y se tapo la boca sorprendida. Habia conocido los espejos.

No comments: